viernes, 20 de enero de 2017

Veredas

Difícil darse cuenta de qué lado se agarra el puñal...

Otra vez. Otra vez le pongo fichas al color equivocado. Otra vez juego rojo y sale negro. Otra vez me siento descolocado. Es una sensación distinta, igual. Se da de una manera que me fue ajena siempre. ¿Cómo hacés para confiar después de que a quien le confiaste tus más oscuros rincones demuestre que le da lo mismo tener tu confianza o no? En una situación muy incómoda. Pero por otro lado, tiene lógica. A mi solo se me ocurre querer hacer un asado con diez pesos. Al final González Fraga tenía razón. Me hicieron creer que mi cariño medio de humano medio servía para tener una compañía para el mate, la birra y el amor.
Hoy amanecí raro y tiene sentido. Quise llorar varias veces pero no tengo los huevos suficientes para estar triste y caretearla con el resto. No me puedo dar el lujo de estar mal. Es un riesgo muy grande. Tengo que mantener la cabeza fría, la mente atenta y el corazón callado. Es momento de hacerme cargo de mi. Perdí mucho tiempo haciéndome cargo de cosas que no llevaron a ninguna parte. Basta de perder el tiempo. Basta. Y eso que lo hablé. En un momento dado le dije "si no sabés qué hacer, hacela corta. No me hagas perder el tiempo". Después desarrollé la idea, me explayé y le fui muy claro. Por supuesto que también le entró por un oído y le salió por el otro.
Tengo tantos nudos en el estómago como poros en la piel. La de cosas que quisiera decir. Cómo me golpeaste, negrita. No me lo merecía. Esta vez sí que no me lo merecía. ¿Qué te llevó a eso? ¿No era más fácil hablarlo antes? Si sabías que conmigo podías hablar de prácticamente cualquier cosa. Pero la vida es un partido de fútbol, y se gana con goles, traducidos a buenas decisiones. No con merecimientos. Ahora ya está. A levantar la cabeza y caminar. A jugar a estar bárbaro. A simular que no hay problemas. A vivir.
Y bueno, día uno y estoy entero. No hay con qué darle, cuando no tenés los ovarios para querer como se quiere cuando se quiere tanto que te hace doler.

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