Yo sé que vos, como sos, como te creés, sostenés que no existe satisfacción mayor que la de mostrarte a vos que podés ser aún mejor. Así que dejame contarte un cuento, a ver si quizás así entendés el quid de la cuestión, y prometo ser extremista, una vez más, para vos, que amás los extremos. Para vos, que te amás, dejame proponerte algo. Imaginate vos, en un nido. Imaginate desprotegido, como te gusta decirte. Imaginate víctima, que es el lugar en donde adorás acomodarte. Imaginate siendo así, tal cual sos, y dejame contarte un cuento. ¿Qué me decís, si te digo que hoy es el día perfecto? Si te digo, a vos, víctima desprotegida, pichón en un nido en la copa más alta del árbol más alto, que hoy es el día perfecto para dejar de ser un pichoncito más en este nido de buitres carroñeros, donde las lombrices tomaron conciencia de que no son simples víctimas de los puntiagudos picos de tus pares, ni son menos que los mismos buitres que las condenan a una muerte indigna y aterradora. Contame qué pensás si te digo, a vos, pichón desprotegido, que hoy tenés la oportunidad inmejorable para entender que esas lombrices forman parte del mismo ecosistema que habitás y, ¿por qué no?, si te digo que también tenés la posibilidad de mostrarle a tu retorcido ego que la lombriz no es un bien de consumo, sino otro par. Imaginate así, y respondeme qué pensás si te cuento que hoy podés decirle basta a la cacería de la que vulgarmente formás parte y, por el contrario, comenzar a formar parte del colectivo de pichones que se alzaron contra el nido que los cobijaba para ser un buitre más, y emprender el viaje que te acerca a la libertad que tanto pedís. Así te gusta escucharlo ¿no? Siendo protagonista. ¿Te gusta ser protagonista? ¿Te gusta ser revolución? Contame, entonces, qué se te ocurre si te digo que hoy podés alzar el vuelo.
martes, 19 de septiembre de 2017
miércoles, 29 de marzo de 2017
Vueltas
Alguien que detenga este veneno...
La verdad, no entiendo. Se dice una cosa, se hace otra. Hablamos y sostenés una postura que no se condice en nada con cómo actuás después. Vamo' a re calmarno'. No estamos para deshojar una margarita al ritmo de un me quiere-no me quiere. Estamos grandecitos para juegos de ese tipo. La niñez la terminamos hace diez años. Comportémosnos como si ya no fusionásemos la realidad con la ficción. Digo, me parece lo correcto. ¿No?
Llega un punto en que uno sabe que tiene que hacerse cargo y ser responsable de sus actos. Hacete un plebiscito, si lo necesitás. Yo qué sé... pero elegí un camino. La ambigüedad lastima. Lenta y casi imperceptiblemente, pero lastima.
No mucho más, vos me entendés.
Dale alas a esta furia sin razón.
domingo, 26 de marzo de 2017
De Mentira y Negacionismo
El 26 de enero de 2016, el entonces Ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Darío Lopérfido, realizaba polémicas declaraciones sobre el terrorismo de Estado, afirmando que en Argentina "no hay treinta mil desaparecidos", y sosteniendo que "ese número se arregló en una mesa para conseguir subsidios", y aseguraba que la cifra era de "tan sólo siete mil". Esto al Sr. Lopérfido le costó nada menos que el cargo en el Ministerio de Cultura, luego de los innumerables escraches recibidos por la ciudadanía que por supuesto no estaba para nada conforme con sus declaraciones.
Un año después, el pasado 23 de enero, el Gobierno lanzó un DNU (Decreto de Necesidad y Urgencia) en el que presentaba cambios en las ART y en el sistema de Feriados Nacionales. Este último cambio elimina los llamados Feriados Puente, creados por el anterior Gobierno con intención de fortalecer el turismo (y tuvo gran éxito, cabe destacar) y obliga, entre otras cosas, a que los feriados que caen martes o miércoles se adelanten al lunes previo, y los que caen jueves o viernes, sean trasladados al lunes siguiente a excepción de el 1° de Enero, Lunes y Martes de Carnaval, Viernes Santo, 1° de Mayo, 25 de Mayo, 9 de Julio, 8 de Diciembre y 25 de Diciembre. Esto, entonces, significaba que el viernes 24 de marzo, Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, feriado nacional, sería trasladado al lunes 27 de marzo. Claro que las protestas totalmente fundadas y el rechazo popular a la decisión gubernamental no tardaron en caer sobre el Ejecutivo y dicho feriado volvió a ser inamovible a raíz de otro DNU, que corregía el anteriormente mencionado.
Existen innumerables ejemplos que podemos dar. Sin ir más lejos, este mismo 24 de marzo pasado, el Secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, se jactó de que el número de 30 mil desaparecidos durante la última dictadura cívico militar "fue una construcción", y que "el número registrado es de 8571 personas".
No quedan dudas. Desde el Estado hay un plan sistemático de negación con el afán de instalar un número impreciso, irreal e injusto, desconociendo las atrocidades clandestinas que se llevaron a cabo en los campos de concentración a lo largo y ancho del país en esos años. Se abrazan a la cifra registrada y cual niño caprichoso se niegan a entender que la mayoría de estos actos (torturas y asesinatos) se cometieron en la clandestinidad. Es decir que no existen datos precisos sobre la amplia mayoría de los desaparecidos, más que los testimonios de familiares y amigos.
La propia dictadura reconoció que hasta 1978 la cifra de detenidos-desaparecidos era de veintidós mil. Luego se registran ocho mil quinientos. La cuenta no parece muy compleja. De todos modos desde el Estado se opta por atenerse a los registros, al papel, a la "prueba fehaciente" y así sacar del foco de la discusión la represión ilegal y clandestina de la dictadura.
sábado, 21 de enero de 2017
A poner
Cuando todo parece jodido es cuando hay que poner...
Cada vez que me enfrío me dan más ganas de exteriorizar, pero tengo una inhibición muy grande, y es conmigo mismo. No me dejo verme mal. No lo aguanto. Prefiero tener esa sensación de encierro en el pecho que verme mal. Hacer como si nada. Prefiero así que, no, no duele menos, pero miro para otro lado. Al menos desde ese lado. Pero le estoy poniendo garra y corazón para cagarme de risa igual que hace tres días. Es que para mi no cambió demasiado. Lo que me pasaba hace tres días me sigue pasando. Lo que sentía hace tres días lo sigo sintiendo, pero anexo a eso aparece una decepción grande como el Obelisco y un enojo nunca antes sentido. Es una gran gran cagada. No sabía que podía pegarme tanto. Igual, firme y con la frente en alto. La cabeza tranquila. La conciencia impoluta. A pelearla. A poner.
Cada vez que me enfrío me dan más ganas de exteriorizar, pero tengo una inhibición muy grande, y es conmigo mismo. No me dejo verme mal. No lo aguanto. Prefiero tener esa sensación de encierro en el pecho que verme mal. Hacer como si nada. Prefiero así que, no, no duele menos, pero miro para otro lado. Al menos desde ese lado. Pero le estoy poniendo garra y corazón para cagarme de risa igual que hace tres días. Es que para mi no cambió demasiado. Lo que me pasaba hace tres días me sigue pasando. Lo que sentía hace tres días lo sigo sintiendo, pero anexo a eso aparece una decepción grande como el Obelisco y un enojo nunca antes sentido. Es una gran gran cagada. No sabía que podía pegarme tanto. Igual, firme y con la frente en alto. La cabeza tranquila. La conciencia impoluta. A pelearla. A poner.
viernes, 20 de enero de 2017
Veredas
Difícil darse cuenta de qué lado se agarra el puñal...
Otra vez. Otra vez le pongo fichas al color equivocado. Otra vez juego rojo y sale negro. Otra vez me siento descolocado. Es una sensación distinta, igual. Se da de una manera que me fue ajena siempre. ¿Cómo hacés para confiar después de que a quien le confiaste tus más oscuros rincones demuestre que le da lo mismo tener tu confianza o no? En una situación muy incómoda. Pero por otro lado, tiene lógica. A mi solo se me ocurre querer hacer un asado con diez pesos. Al final González Fraga tenía razón. Me hicieron creer que mi cariño medio de humano medio servía para tener una compañía para el mate, la birra y el amor.
Otra vez. Otra vez le pongo fichas al color equivocado. Otra vez juego rojo y sale negro. Otra vez me siento descolocado. Es una sensación distinta, igual. Se da de una manera que me fue ajena siempre. ¿Cómo hacés para confiar después de que a quien le confiaste tus más oscuros rincones demuestre que le da lo mismo tener tu confianza o no? En una situación muy incómoda. Pero por otro lado, tiene lógica. A mi solo se me ocurre querer hacer un asado con diez pesos. Al final González Fraga tenía razón. Me hicieron creer que mi cariño medio de humano medio servía para tener una compañía para el mate, la birra y el amor.
Hoy amanecí raro y tiene sentido. Quise llorar varias veces pero no tengo los huevos suficientes para estar triste y caretearla con el resto. No me puedo dar el lujo de estar mal. Es un riesgo muy grande. Tengo que mantener la cabeza fría, la mente atenta y el corazón callado. Es momento de hacerme cargo de mi. Perdí mucho tiempo haciéndome cargo de cosas que no llevaron a ninguna parte. Basta de perder el tiempo. Basta. Y eso que lo hablé. En un momento dado le dije "si no sabés qué hacer, hacela corta. No me hagas perder el tiempo". Después desarrollé la idea, me explayé y le fui muy claro. Por supuesto que también le entró por un oído y le salió por el otro.
Tengo tantos nudos en el estómago como poros en la piel. La de cosas que quisiera decir. Cómo me golpeaste, negrita. No me lo merecía. Esta vez sí que no me lo merecía. ¿Qué te llevó a eso? ¿No era más fácil hablarlo antes? Si sabías que conmigo podías hablar de prácticamente cualquier cosa. Pero la vida es un partido de fútbol, y se gana con goles, traducidos a buenas decisiones. No con merecimientos. Ahora ya está. A levantar la cabeza y caminar. A jugar a estar bárbaro. A simular que no hay problemas. A vivir.
Y bueno, día uno y estoy entero. No hay con qué darle, cuando no tenés los ovarios para querer como se quiere cuando se quiere tanto que te hace doler.
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