martes, 27 de octubre de 2015

Hoy

Desde el cielo me guían sus ojos a donde voy.

Era hace cinco años. Yo me levantaba y me desayunaba una noticia que cambiaría mi forma de ver las cosas. Cambiaría la perspectiva de todos nosotros. Él se había ido, él no estaba más. En las calles silencio. En las casas dolor. Las preguntas sobraban. ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Así, sin más?. Todos nos encontramos en una misma situación. Aquel que supo traernos esperanza, dignidad y algo por qué luchar se nos estaba escapando. Los niños y las niñas no entendían mucho. Los padres y las madres lloraban mucho. Los abuelos y abuelas lloraban más. Esas eran las imágenes que podíamos ver. La plaza una vez más llena de gente. Esta vez, abrazándose entre todos para sentir menos el dolor. Más preguntas, surgían. Éstas sí tenían respuestas. ¿Puede tu mirada ser mi guía? Sí, puede. La mía y la de todos.
Hoy, cinco años más tarde, él está. Él camina al lado nuestro. Él agita con nosotros. Él no se fue, lo llevamos en el corazón. Él vive en el Pueblo que hoy, cinco años más tarde, lo abraza como si no hubiese un mañana, sabiendo que justamente, gracias a él, hay un mañana. Muchas gracias, Lupín. Muchas gracias, Pingüino. Muchas gracias, Néstor.

lunes, 26 de octubre de 2015

Imposible

Poder jugar en otro juego es lo que imagino, donde la gente de mierda esté muerta y los buenos vivos.

No me entra en la cabeza ningún análisis. No me queda en el corazón ni un mísero espacio que no arrincone dolor. Me falta el sueño. Me duele todo. Dicen que los esfuerzos nunca son en vano y que no existe un mal que no traiga consigo un bien, pero no consigo yo estar bien en este momento. Anoche lloré. Lloré mucho. Hoy me duele, y me duele más. Me parto el bocho contra la pared y no entiendo qué salió mal. No puedo comprender cómo es que el circo de la televisión puede más que las políticas a favor de la gente. ¿Cómo es que tanta gente sólo compra noticias al revés?. Yo tengo memoria. Era chico pero me acuerdo. Me acuerdo de juntadas en la casa de mis primos a cenar mate cosido con pan, porque no había plata para comprar la comida. Me acuerdo de mis pantalones con agujeros que hacían arder más el frío de los pesados inviernos de la infancia. Me acuerdo de verme así. Hoy la realidad es distinta y la gente lo ignora. Cuando hubo circo pedían pan. Hoy hay pan y gana el circo. Hoy queda demostrado que los medios de comunicación no son más el cuarto poder. Son el primero. No tengo palabras para armar una oración en mi cabeza que me tranquilice. Pasamos de asegurar futuro a ver que a partir de hoy el futuro es incierto. Hoy no sabemos qué va a pasar. No tenemos manera de saberlo. Pero hoy estoy seguro de una cosa: en los malos momentos, los pibes siempre vamos a estar.