Que decir "aborto" suene a legal, y que no sea un pecado mortal.
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| Foto: ambito.com |
Hace mucho tiempo no publico nada por aquí, pero ésta me parece una ocasión ideal para volver al ruedo mágico de la opinión libre.
Hace más de dos años, llegaba al Hospital Avellaneda de San Miguel de Tucumán una joven con una grave e intensa hemorragia vaginal. Esta joven, denominada Belén para preservar su verdadera identidad, con el fin de no generar ningún tipo de estigmatización social por parte de la a veces tan cruel opinión pública, sufrió, según el médico que la atendiera, lo que se denomina un aborto espontáneo, el cual puede ser causado por problemas genéticos u otros inconvenientes relacionados al desarrollo del feto. Esta noticia conmocionó a la población y rápidamente pasó a ser un caso mediático. Es un poco de esto de lo que tengo ganas de hablar, aunque no voy a detenerme a hacer un análisis tan profundo, sino quizás algo más ligero.
No Me Sorprende
Desde algunos sectores, en aquel momento se buscó instalar en la opinión pública que Belén había asesinado a su prematuro bebé ahogándolo en un baño apenas había nacido. Sabemos todos ya que el aborto es fuertemente condenado por la Iglesia y que eso mantiene trabada la lucha por la legalización del mismo en diversas partes del mundo. Lo cierto es que la práctica no es nueva, y que los sectores acaudalados apoyan la idea de mantenerlo ilegal y en la clandestinidad para no "ensuciar" a su familia en caso de que algún miembro precise hacerlo. Esto, así de vulgar como suena, sucede más de lo que creemos y no es casualidad. Sin embargo, estos sectores son justamente quienes mediante los medios de incomunicación se encargan de mantener en la sociedad la condena al aborto, tildándolo de asesinato, impidiendo el derecho de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo, obligándola a correr potenciales riesgos en cuanto a su salud.
Otra Vez Sopa
El pasado jueves 18 de agosto de 2016, el autodenominado -y muy entre comillas- gran diario argentino publicó una ofensiva nota en la que tituló "Liberaron a Belén, la joven condenada por matar a su bebé". La misma habla de la joven como una delincuente, tildándola de asesina. No es casual. No nos debe sorprender, pero sí tenemos que estar atentos. El caso Belén es uno entre tantos, que son tratados de la misma forma desde los medios. La lucha por la despenalización del aborto debe ser tema central. Despenalizar es resguardar la salud de una gran cantidad de mujeres, y es, sobre todas las cosas, garantizar un derecho necesario. Una vez dijeron por ahí que "donde hay una necesidad, nace un derecho", y justamente de eso se trata. Basta de abortos clandestinos e inseguros. Exijamos como corresponde la inmediata legalidad y gratuidad del aborto.
Lo importante es que Belén está libre, que va a reencontrarse con su familia, amigos y demás. Pero a no dormir, que la lucha continúa y está más fiera que nunca.

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